Y uno aprende
Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.
Y uno aprende
que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender...
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno empieza a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que, si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
Y con cada adiós uno aprende.
martes, 13 de mayo de 2014
martes, 29 de abril de 2014
Déjame ser el Lobo. Alberto Ruy Sánchez
Desde el lado obscuro de tu piel
Me iluminas.
Déjame ser el lobo
-Sombra de sed y perro y hambre-
Que entra en la noche
De tu cuerpo
Con pasos húmedos,
Titubeantes,
Por tu bosque incierto
-Tu olor a mar me guía
Hacia tu oleaje-
Para tocar adentro
La Luna creciente,
De tu sonrisa.
Déjame conocer
-Con lengua incluso-
La obscuridad
Más honda,
La más callada,
E invocar
Con movimientos
Repetidos
-Rituales-
La luna llena
De tu cuerpo,
La que me lleva a ti
Como si yo fuera,
En tus manos,
Agua
Que conviertes
En marea
Iluminada.
Me iluminas.
Déjame ser el lobo
-Sombra de sed y perro y hambre-
Que entra en la noche
De tu cuerpo
Con pasos húmedos,
Titubeantes,
Por tu bosque incierto
-Tu olor a mar me guía
Hacia tu oleaje-
Para tocar adentro
La Luna creciente,
De tu sonrisa.
Déjame conocer
-Con lengua incluso-
La obscuridad
Más honda,
La más callada,
E invocar
Con movimientos
Repetidos
-Rituales-
La luna llena
De tu cuerpo,
La que me lleva a ti
Como si yo fuera,
En tus manos,
Agua
Que conviertes
En marea
Iluminada.
lunes, 14 de abril de 2014
Soneto a Cristo Resucitado. Atribuido a muchas Personas.
Bueno es semana Santa y a veces hay que ponerse místicos. En algunas ocasiones me gustaría ser más espiritual.
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
martes, 8 de abril de 2014
!Ah¡ no yo no Podría
Ah no yo no podría
Volverme por el mismo camino
Desprenderme de tu sombra
Olvidarme de tu nombre
Serle indiferente al sonido
De tu cuerpo que hace el viento
Cuando toda te envuelve
En las noches de invierno
Ah no yo no podría
Serle infiel a tu recuerdo
Disfrutar en otras vidas
Reencarnar en otros tiempos
Negarme al pan divino
De la hostia de tus pechos
Ah no, no me lo pidas
Yo no puedo todavía irme herido
Cuando aún a mis espaldas
Esta clavado un cuchillo
Que sombrío y triste es este sueño
De noche de verano tan largo
Ah no yo no podría
Volverme por el mismo camino
Aunque quisiera dejarte
Aunque me vaya muriendo
Necesito que vengas conmigo
Necesito que tu y yo… Que los dos te abandonemos.
Volverme por el mismo camino
Desprenderme de tu sombra
Olvidarme de tu nombre
Serle indiferente al sonido
De tu cuerpo que hace el viento
Cuando toda te envuelve
En las noches de invierno
Ah no yo no podría
Serle infiel a tu recuerdo
Disfrutar en otras vidas
Reencarnar en otros tiempos
Negarme al pan divino
De la hostia de tus pechos
Ah no, no me lo pidas
Yo no puedo todavía irme herido
Cuando aún a mis espaldas
Esta clavado un cuchillo
Que sombrío y triste es este sueño
De noche de verano tan largo
Ah no yo no podría
Volverme por el mismo camino
Aunque quisiera dejarte
Aunque me vaya muriendo
Necesito que vengas conmigo
Necesito que tu y yo… Que los dos te abandonemos.
Hoy me gusta la vida mucho menos... Cesar Vallejo
Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.
Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tanta vida y jamás!
¡Tantos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.
Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste; una frente ésta, aquélla... Y repitiendo:
¡Tanta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tantos años y siempre, siempre, siempre!
Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y que está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.
Me gustará vivir siempre siempre! siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tanta vida y jamás y jamás! ¡Y tantos años,
y siempre, mucho siempre, siempre siempre!
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.
Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tanta vida y jamás!
¡Tantos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.
Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste; una frente ésta, aquélla... Y repitiendo:
¡Tanta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tantos años y siempre, siempre, siempre!
Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y que está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.
Me gustará vivir siempre siempre! siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tanta vida y jamás y jamás! ¡Y tantos años,
y siempre, mucho siempre, siempre siempre!
Masa. Cesar Vallejo
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...
Cuándo tendré, por fin, la voz serena. Antonio Gala
Cuándo tendré, por fin, la voz serena,
sencillo el gesto, la ansiedad cumplida,
sigilados los labios de la herida,
mi pleamar cansada por tu arena.
Cuándo mi sangre trazará en la vena
su ronda acostumbrada y consentida,
y unánimes irán —corta la brida-
el fiero gozo y la dorada pena.
Cuándo estará mi boca sosegada,
suave el aliento, el beso compañero,
compartida la gracia de la almohada.
Cuándo llegará el día verdadero
en que me suelte ya de tu mirada,
para poder decirte que te quiero.
sencillo el gesto, la ansiedad cumplida,
sigilados los labios de la herida,
mi pleamar cansada por tu arena.
Cuándo mi sangre trazará en la vena
su ronda acostumbrada y consentida,
y unánimes irán —corta la brida-
el fiero gozo y la dorada pena.
Cuándo estará mi boca sosegada,
suave el aliento, el beso compañero,
compartida la gracia de la almohada.
Cuándo llegará el día verdadero
en que me suelte ya de tu mirada,
para poder decirte que te quiero.
Si ya no vienes, ¿ para qué te aguardo... Antonio Gala
Si ya no vienes, ¿ para qué te aguardo?
Y si te aguardo, di por qué no vienes,
verde y lozana zarza que mantienes
sin consumirte el fuego donde ardo.
Cuánto tardas, amor, y cuánto tardo
en rescindir los extinguidos bienes.
Ya quién me salve no lo sé, ni quienes
clavan el alma dardo sobre dardo.
A la mañana, que se vuelve oscura,
sigue la noche, que se vuelve clara
a solas con tu sed, que hiere y cura.
No quisiera pensar si no pensara
que, privado que fui de tu hermosura,
me olvidara de mí si te olvidara.
Y si te aguardo, di por qué no vienes,
verde y lozana zarza que mantienes
sin consumirte el fuego donde ardo.
Cuánto tardas, amor, y cuánto tardo
en rescindir los extinguidos bienes.
Ya quién me salve no lo sé, ni quienes
clavan el alma dardo sobre dardo.
A la mañana, que se vuelve oscura,
sigue la noche, que se vuelve clara
a solas con tu sed, que hiere y cura.
No quisiera pensar si no pensara
que, privado que fui de tu hermosura,
me olvidara de mí si te olvidara.
Quién pudiera morderte lentamente... Antonio Gala
Quién pudiera morderte lentamente
como a una fruta amarga en la corteza.
Quién pudiera dormir en tu aspereza
como el día en la sierra del poniente.
Quién pudiera rendir la hastiada frente
contra el duro confín de tu belleza,
y arrostrar sonriendo la tristeza,
rota la paz y el paso indiferente.
Quién pudiera, mi amor, la alborotada
resistencia del alma distraída
conducir a tu parva apaciguada.
Quién pudiera ostentar, como una brida,
el arco iris sin par de tu mirada
desde tu luz a mi negror caída.
como a una fruta amarga en la corteza.
Quién pudiera dormir en tu aspereza
como el día en la sierra del poniente.
Quién pudiera rendir la hastiada frente
contra el duro confín de tu belleza,
y arrostrar sonriendo la tristeza,
rota la paz y el paso indiferente.
Quién pudiera, mi amor, la alborotada
resistencia del alma distraída
conducir a tu parva apaciguada.
Quién pudiera ostentar, como una brida,
el arco iris sin par de tu mirada
desde tu luz a mi negror caída.
Era invierno; llegaste y fue verano... Antonio Gala
Era invierno; llegaste y fue verano.
Cuando llegue el verano verdadero,
¿qué será de nosotros?
¿Quién calentará el aire
más que agosto y que julio?
Tengo miedo
de este error de los meses que has traído.
¿Quién es nuestro aliado: tú o yo?
Cuando llegue el verano
quizá el aire esté frío...
Era invierno y llegaste.
Cuando llegue el verano verdadero,
¿qué será de nosotros?
¿Quién calentará el aire
más que agosto y que julio?
Tengo miedo
de este error de los meses que has traído.
¿Quién es nuestro aliado: tú o yo?
Cuando llegue el verano
quizá el aire esté frío...
Era invierno y llegaste.
El arma que te di pronto la usaste... Antonio Gala
El arma que te di pronto la usaste
para herirme a traición y sangre fría.
Hoy te reclamo el arma, otra vez mía,
y el corazón en el que la clavaste.
Si en tu poder y fuerza confiaste,
de ahora en adelante desconfía:
era mi amor el que te permitía
triunfar en la batalla en que triunfaste.
Aunque aún mane la sangre del costado
donde melló su filo tu imprudencia,
ya el tiempo terminó de tu reinado.
Hecho a los gestos de la violencia,
con tu mala costumbre ten cuidado;
tú sólo no te hieras en mi ausencia.
para herirme a traición y sangre fría.
Hoy te reclamo el arma, otra vez mía,
y el corazón en el que la clavaste.
Si en tu poder y fuerza confiaste,
de ahora en adelante desconfía:
era mi amor el que te permitía
triunfar en la batalla en que triunfaste.
Aunque aún mane la sangre del costado
donde melló su filo tu imprudencia,
ya el tiempo terminó de tu reinado.
Hecho a los gestos de la violencia,
con tu mala costumbre ten cuidado;
tú sólo no te hieras en mi ausencia.
lunes, 24 de marzo de 2014
Si mis Manos pudieran deshojar. Federico García Lorca
Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!!
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!!
domingo, 23 de febrero de 2014
¿Cómo he de llamarte?
¿Cómo he de llamarte
para que me respondas?
Acaso gritando un nombre oculto
Escondido entre tus sombras
Aquél con el que tú te llamas
Con el que hablas contigo
Cuando en el espejo te miras?
Ese que tú te pusiste
Que nadie conoce
Que no se pronuncia
Que crece en la noche
Y en el día marchita…
Cuando la otra gente
La que en realidad no te busca
Te llama así, como siempre
Como yo te llamo
Cuando nadie responde.
para que me respondas?
Acaso gritando un nombre oculto
Escondido entre tus sombras
Aquél con el que tú te llamas
Con el que hablas contigo
Cuando en el espejo te miras?
Ese que tú te pusiste
Que nadie conoce
Que no se pronuncia
Que crece en la noche
Y en el día marchita…
Cuando la otra gente
La que en realidad no te busca
Te llama así, como siempre
Como yo te llamo
Cuando nadie responde.
jueves, 20 de febrero de 2014
Puse en Mi Bandeja Cuanto Tenía, Y Te Lo Di. Rabindranath Tagore
Puse en mi bandeja cuanto tenía, y te lo di.
¿Qué traeré a tus pies mañana?
Soy como el árbol que, huyendo el verano floreciente,
mira al cielo, levantadas sus ramas desnudas de flores.
Pero ¿no hay, entre todas mis ofrendas pasadas, una sola flor
que haya hecho inmarcesible la eternidad de las lágrimas?
¿Te acordarás, me darás las gracias con los ojos
cuando llegue yo a ti con las manos vacías,
en la despedida de mis días estivales?
¿Qué traeré a tus pies mañana?
Soy como el árbol que, huyendo el verano floreciente,
mira al cielo, levantadas sus ramas desnudas de flores.
Pero ¿no hay, entre todas mis ofrendas pasadas, una sola flor
que haya hecho inmarcesible la eternidad de las lágrimas?
¿Te acordarás, me darás las gracias con los ojos
cuando llegue yo a ti con las manos vacías,
en la despedida de mis días estivales?
Te Cojo Las Manos. Rabindranath Tagore
Te cojo las manos, y mi corazón, buscándote a ti,
que siempre me eludes tras palabras y silencios,
se hunde en la oscuridad de tus ojos.
Sin embargo, sé que debo estar contento en este amor,
con lo que viene a rachas y huye, porque nos hemos encontrado
por un momento en la encrucijada de los caminos.
¿Soy yo tan poderoso que pueda llevarte a través de este
enjambre de mundos, por este laberinto de veredas?
¿Tengo yo alimento para sostenerte por el oscuro pasaje bostezante,
de arcos de muerte?
que siempre me eludes tras palabras y silencios,
se hunde en la oscuridad de tus ojos.
Sin embargo, sé que debo estar contento en este amor,
con lo que viene a rachas y huye, porque nos hemos encontrado
por un momento en la encrucijada de los caminos.
¿Soy yo tan poderoso que pueda llevarte a través de este
enjambre de mundos, por este laberinto de veredas?
¿Tengo yo alimento para sostenerte por el oscuro pasaje bostezante,
de arcos de muerte?
miércoles, 12 de febrero de 2014
Romanticismo.
El romanticismo es un movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido (Gran Bretaña e Irlanda del Norte) a finales del siglo XVIII como una reacción revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos. Su característica fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas estereotipadas. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso es que su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el romanticismo es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo que se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla; incluso dentro de una misma nación se manifiestan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes.
Se desarrolló en la primera mitad del siglo XIX, extendiéndose desde Inglaterra a Alemania hasta llegar a otros países. Su vertiente literaria se fragmentaría posteriormente en diversas corrientes, como el Parnasianismo, el Simbolismo, el Decadentismo o el Prerrafaelismo, reunidas en la denominación general de Posromanticismo, del cual derivó el llamado Modernismo Hispanoamericano. Tuvo fundamentales aportes en los campos de la literatura, la pintura y la música. Posteriormente, una de las corrientes vanguardistas del siglo XX, el Surrealismo, llevó al extremo los postulados románticos de la exaltación del yo.
Se desarrolló en la primera mitad del siglo XIX, extendiéndose desde Inglaterra a Alemania hasta llegar a otros países. Su vertiente literaria se fragmentaría posteriormente en diversas corrientes, como el Parnasianismo, el Simbolismo, el Decadentismo o el Prerrafaelismo, reunidas en la denominación general de Posromanticismo, del cual derivó el llamado Modernismo Hispanoamericano. Tuvo fundamentales aportes en los campos de la literatura, la pintura y la música. Posteriormente, una de las corrientes vanguardistas del siglo XX, el Surrealismo, llevó al extremo los postulados románticos de la exaltación del yo.
lunes, 3 de febrero de 2014
Soneto kitsch a una Mengana. Mario Benedetti
Yo
fulano de mí
llevo conmigo
tu rostro en cada suerte de mi historia.
Tu cuerpo de mengana es una gloria
por eso al soñar sueño contigo.
Luego
si el sueño acaba te persigo
soñándote despierto
es una noria
que rodea tu eco en mi memoria
y te cuenta esos sueños que te digo.
Así
sin intensiones misteriosas
sé que voy a elegir de buena gana
de mi viejo jardín sólo tus rosas.
De las altas ventanas tu ventana
de los signos del mar tu mar de cosas
y de todo el amor
tu amor
mengana.
fulano de mí
llevo conmigo
tu rostro en cada suerte de mi historia.
Tu cuerpo de mengana es una gloria
por eso al soñar sueño contigo.
Luego
si el sueño acaba te persigo
soñándote despierto
es una noria
que rodea tu eco en mi memoria
y te cuenta esos sueños que te digo.
Así
sin intensiones misteriosas
sé que voy a elegir de buena gana
de mi viejo jardín sólo tus rosas.
De las altas ventanas tu ventana
de los signos del mar tu mar de cosas
y de todo el amor
tu amor
mengana.
viernes, 31 de enero de 2014
Ausencia de Amor. Juan Gelman
Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.
Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobrecristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.
Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo
lo que he esperado
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.
Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.
Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobrecristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.
Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo
lo que he esperado
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.
Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.
domingo, 26 de enero de 2014
Chau Número Tres. Mario Benedetti
A pesar de saberlo de memoria, tomé la hoja temblando y se lo leí...
Corazón Coraza. Mario Benedetti
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
sábado, 18 de enero de 2014
Bellisima. Eduardo Lizalde
Y si uno de esos ángeles
me estrechara de pronto sobre su corazón,
yo sucumbiría ahogado por su existencia
más poderosa.
Óigame usted, bellísima,
no soporto su amor.
Míreme, observe de qué modo
su amor daña y destruye.
Si fuera usted un poco menos bella,
si tuviera un defecto en algún sitio,
un dedo mutilado y evidente,
alguna cosa ríspida en la voz,
una pequeña cicatriz junto a esos labios
de fruta en movimiento,
una peca en el alma,
una mala pincelada imperceptible
en la sonrisa…
yo podría tolerarla.
Pero su cruel belleza es implacable,
bellísima;
no hay una fronda de reposo
para su hiriente luz
de estrella en permanente fuga
y desespera comprender
que aun la mutilación la haría más bella,
como a ciertas estatuas.
Porque un Hombre ama a una Mujer – Yogi Bhajan
Un hombre ama a una mujer porque:
Ella lo inspira. No la ama por el sexo, sus habilidades sociales, cocinar bien, o por ser buena madre. Estas cualidades apoyan su anhelo más profundo. El la ama porque ella puede sacarlo de lo mundano. Un hombre es atraído por una mujer que puede darle lo que le falta, o ayudar a desarrollar diferentes aspectos de si mismo. Se siente atraído a una mujer por- que lo puede llevar a un nivel distinto de experiencia.
Quiere que lo ponga en un estado donde el conflicto pueda ser removido y lo lleve a la relajación. La ama porque lo puede llevar a la eternidad y experimentar su ser infinito. Esta es la base principal para una relación de largo plazo. El hombre quiere compañía. Pero una compañía de confianza. El hombre necesita alguien en su vida en quien profundamente puede confiar. Cercano a Dios, así confía en su mujer. Quiere hablarle, contarle todo.
El hombre debe darle seguridad, y ella le dará inspiración. Cuando un hombre realmente ama a una mujer, él querrá que ella se desarrolle y exprese su infinito, porque entonces ella lo puede inspirar a reinos más allá de sus sueños. Cuando un hombre no quiere que una mujer desarrolle sus capacidades, es porque quiere que ella se quede dentro de SU reino personal y limitado (el de él).
Gatos en el Arte.
1.-Gato comiendo un pájaro. Pablo Picasso. 1939.
En medio de la Guerra Civil Española, Picasso creó varias pinturas que mostraban el barbarismo de lo bélico. En esta pintura muestra a un animal doméstico transformado en una bestia feroz sin miedo a la sangre.
2.-Barbería con monos y gatos. Abraham Teniers. 1629-1670.
Esta es sólo una de muchas pinturas de animales del flamenco Teniers, quien también es famoso por sus pinturas de monos humanizados. ¿A qué gato no le gusta estar peinado
En medio de la Guerra Civil Española, Picasso creó varias pinturas que mostraban el barbarismo de lo bélico. En esta pintura muestra a un animal doméstico transformado en una bestia feroz sin miedo a la sangre.
2.-Barbería con monos y gatos. Abraham Teniers. 1629-1670.
Esta es sólo una de muchas pinturas de animales del flamenco Teniers, quien también es famoso por sus pinturas de monos humanizados. ¿A qué gato no le gusta estar peinado
3.-París a través de la ventana, Marc Chagall. 1913
Cuando Chagall llegó de Rusia a París en 1910, sus pinturas adoptaron los estilos de vanguardia que se cocinaban en la capital del país hexagonal, como el cubismo en esta obra. El hombre en el aire podría referirse a la modernidad, pues el primer salto exitoso en parachute fue en 1912, un año antes de la pintura.
4.-Dali Atomicus. Philippe Halsman y Salvador Dalí. 1948.
Para lograr la toma se necesitaron 28 intentos, 28 veces en los que gatos y cubetas de agua fueron lanzados.
5.-Retrato de la señorita Julie Manet con gato, Pierre-Auguste Renoir. 1887.
El hermano de Manet conocía a Renoir desde mucho tiempo atrás. Gracias a su amistad, Renoir pintó un cuadro de la sobrina del famoso pintor: Julie. Cuando Degas vio la pintura, se quejó: “al hacer caras circulares, Renoir produce macetas”. Este cuadro es un claro ejemplo de la experimentación que Renoir llevó a cabo con el color, la línea y el acabado similar a lo esmaltado.
6.-Gato y pájaro. Paul Klee. 1928.
Klee, como otros modernistas intentó usar la línea, forma y color como él quería y alejarse de la pintura descriptiva, lo que llevó a sus pinturas hacia el lado del pensamiento. El pájaro está en la mente del gato, desvelando su deseo.
7.- Dora Maar au Chat. Pablo Picasso. 1941
Dora Maar la amante del pintor esta sentada en un silla con un pequeño gato negro sobre sus hombros, es una de las obras mas costosas del artista.
8.- Gukjeong chumyo.Byeon Sang-byeok. Siglo XVIII
Pintura Coreana que muestra a un Gato con un fondo de un Crisantemo salvaje en un día de otoño.
Gatos y Gorriones.
9. Puss in Boots. Gustave Dore.
El Maqués de Carabás aparece en el fondo.
Contra el Ogro
lunes, 30 de diciembre de 2013
La lluvia es hermosa.
Anoche mire el cielo y me di cuenta que intentaba decirme
algo,
Pero por desgracia no hablo cielo, a lo mucho hablo un poco de tierra
Aunque me hago
entender muy bien en viento,
pero con algunas señas y un balbuceo poco reconocible logre
descifrar sus palabras
Entre nubes difuminadas como dibujo a lápiz de carbón el
cielo me dijo:
-Tú me recuerdas a
alguien que en su andar caminaba con tus pisadas
Pesadas y sin forma, pero a diferencia tuya ese hombre lloraba-
Respondí -¿Qué no has visto que ha empezado a llover? Y tu llanto moja mi cara-Feliz Año.
Es muy necesario a veces reconocer
la grandeza de las cosas cotidianas
entender de los símbolos y las marcas
que a lo largo del camino se dejan ver
reconocer en la simpleza de las cosas
tanto las maravillas ocultas en un día,
como en una semana, o
en un mes
que no es
solo la luna girando o el sol de guía
sino es
quien cuenta cuantas veces lo hace,
como lo hizo y con
quien lo haría
debemos descubrir entonces, debemos aprender
¿Cómo saber? de sabor y sabiduría
Comer al igual que ofrecer la sal de la hospitalidad
Recomendada en el libro sagrado del Corán
Beberse el mundo pero no bastante, solo suficiente
Para no caer en el orgullo sino servir en humildad
Según el Buda lo describe en el Sutra del diamante
Dormir el sueño de los justos en fidelidad y honradez
Según escribió tiempo atrás el fiero Hammurabi
Amar, amar tanto, tanto y sin sentido,
Sin sentido y sin olvido, sin olvido y sin razón
Que no hay mejor ocasión que la de hoy
Para decirte que te quiero, que los quiero
Y que necesito que me enseñen
¿Cómo saber? De sabor y sabiduría
Como comer, como beber, como dormir
Y sobre todo como amar en estos tiempos
Tan pasados, tan presentes y tan infinitos
Que no harán falta fantasmas o señales prodigiosas
Para hacerme pronunciar su nombre entre sonrisas
Por ultimo quiero conmemorar a los amigos ausentes
Los grandes espacios vacíos nunca se llenan
Se conservan intactos rindiendo homenaje a los caídos
A los enfermos, a los presos, y a los olvidados
Doy gracias a Dios entonces por mantenernos juntos
Y también al diablo por hasta hoy no separarnos.
Felices días, felices meses, felices años.
Embriaguense. Charles Baudelaire
Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.
Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.
Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
El Amenazado. Jorge Luis Borges
Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
El día que me quieras. Amado Nervo
El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.
Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el día que me quieras.
El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.
Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!
Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.
El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.
El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.
Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el día que me quieras.
El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.
Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!
Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.
El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.
El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.
martes, 3 de diciembre de 2013
Ajedrez. Jorge Luis Borges
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
Reina, torre directa y peón ladino
Sobre lo negro y blanco del camino
Buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
Del jugador gobierna su destino,
No saben que un rigor adamantino
Sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(La sentencia es de Omar) de otro tablero
De negras noches y de blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías.
Reina, torre directa y peón ladino
Sobre lo negro y blanco del camino
Buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
Del jugador gobierna su destino,
No saben que un rigor adamantino
Sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(La sentencia es de Omar) de otro tablero
De negras noches y de blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías.
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